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religionSep 2, 202630:12

Cómo Compartir Su Fe, Parte 1

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¿Quiere compartir su fe, pero no está seguro por dónde empezar? El Dr. Rogers explica algunas verdades alentadoras que le equipan para TESTIFICAR con confianza y eficacia.Hch. 10:34 To support this ministry financially, visit: https://www.oneplace.com/donate/276/29?v=20251111

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Cómo Compartir Su Fe, Parte 1

EL AMOR QUE VALE on Oneplace.com

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Saludos, amiga y amigo. Gracias por escuchar el podcast de El Amor que vale punto o EREG. Ustedes una verdadera bendición. Sus oraciones y ofrendas de amor son una inversión para poder continuar traduciendo, grabando, produciendo y transmitiendo el amor que vale. De todo corazón, gracias por sus fieles ofrendas de amor mensuales para El Amor que vale punto o EREG. Y estamos en el número estadounidense 9-0-1-3-8-2-7-9-0. Es el 9-0-1-3-8-2-7-9-0-0. Ahora, un mensaje producido para su edificación.

Sabía que toda persona vive sobre natural o superficialmente. Yo espero que ustedes te viviendo sobre naturalmente y si es así, eso significa que Cristo está en usted. Y ha hecho un maravilloso, glorioso descubrimiento que necesita compartirlo. ¿Está usted compartiendo su fe? Si lo está haciendo bien por usted, pero si no lo está haciendo, ¿porque no? Debe hacerlo. Si no vale la pena compartirla, si usted no puede darla, tal vez debe abandonarla. ¿Conoces usted realmente a Jesucristo? Horo para que usted hoy pueda ver a Jesús a través de los ojos de la fe, que pueda ver lo indisible, pueda conocerlo desconocido y hacerlo imposible, viviendo por él, porque lo ha visto con los ojos de la fe, él está vivo, él salió de la tumba, él ciertamente

resucitó. Y en su nombre le invito a escuchar este mensaje cómo compartir su fe. Bienvenidos a el amor que vale. Con el pastor Maestro y autor, Doctor Adrian Royars, supiendo las necesidades de la gente con la verdad de la palabra de Dios, trayendo personas a Cristo, transformando vidas al rededor del mundo y ayudando la hosteta a descubrir el poder de la amor más grande, el amor que vale. Acompáñenos con nosotros el Doctor Adrian Royars en la voz del pastor Le Mim de Janón. Resiva mi cordial saludo de Bienvenida a nuestro programa El amor que vale. Por favor, busque en la palabra de Dios el libro de los hechos. Estamos hablando acerca de vivir sobre naturalmente. Busque hechos capítulo 10. En un momento comenzaremos a leer desde el versículo 34, pero preste mi atención que quiero hacerle una pregunta. Déjeme primero pintarle el escenario. Hay un hombre que no es parte de

surras a particular, por cierto, él no es parte de su denominación porque no es un creyente. Es lo que podríamos llamar un pagano, pero está interesado en el cristianismo. De hecho, no sólo está interesado en el cristianismo, sino que está buscando. Así que no sólo está interesado y está buscando, sino que tiene una profunda hambre en su corazón por conocer a Dios por medio de Cristo. Y él le ha invitado a usted a su casa, y esto es lo que la he hecho. Ha preparado algunos bocadillos y algo de tomar, ha invitado a sus vecinos y tiene a toda su familia ahí. Le ha invitado a usted y le dice, por favor, podría explicarnos su fe, podría hablarnos de Jesús, podríamos saber por qué y cómo usted cree en Cristo Jesús. Esa sería una gran oportunidad, ¿no es cierto? Supongo que esa persona es usted. Quiero que

usted se ponga en esa situación. Ese hombre le ha invitado a usted para que le diga a él a su familia, a su seres amados, ¿por qué usted cree? ¿Estaría usted preparado para eso? Si no lo está, permítame decirle exactamente lo que un hombre llamado Pedro hizo. Simón Pedro fue a la casa de un hombre llamado Cornelio. Cornelio era un gentil. Era un oficial de legarcito romano y un ángel había visitado a Cornelio y le había dicho, Cornelio, manda buscar a Simón Pedro y él vendrá y te dirá cómo puede ser salvo, cómo puedes conocer a Dios personalmente. Ese es el trasfondo y si Simón Pedro se prepara para compartir su fe. Pregunto, comparte usted su fe. Usted dice, bueno, yo mantengo la fe. Bien, usted no solo debe mantenerla, sino que debe darla. De hecho, si usted no

tiene el deseo de darla, yo pienso que a lo mejor debe abandonarla. Quiero decir, si usted no desea compartir su fe, cómo puede llamarse un seguidor del Señor Jesucristo. Si usted supiera la cura contra el cáncer, la compartiría, no es verdad. Si usted supiera la respuesta contra la guerra, la compartiría. No es cierto. Mi amigo, nosotros sabemos la respuesta, por lo menos decimos que conocemos la respuesta. A usted realmente le importa. Sabe cómo compartir al Señor Jesucristo. Veamos qué es lo que hizo Simón Pedro. El dió 3 convincentes líneas de argumento, testimonio y prueba acerca del Señor Jesucristo. Y quiero que usted tome esas 3 líneas de evidencia y convicción y deseo que las introduzca en su corazón y en su vida para que cuando se le presente la oportunidad, usted pueda compartir al Señor Jesucristo. Déjeme decirle algo más. Usted

tiene una oportunidad y un privilegio que ni los ángeles tienen. Ahora si un ángel visitó a Cornel y le dijo, envía buscar a Pedro y él te dirá cómo puede ser salvo. ¿Por qué el ángel simplemente no se lo dijo? Piense lo amigo. Usted y yo tenemos un privilegio que los ángeles no tienen. Está de acuerdo. Bien. Yo solía jugar fútbol americano y algunas veces puse mis manos en el balón. Siempre agradezí cuando mis compañeros bloqueaban a los contraincantes, pero sin que importe cuánto bloqueo se realice, alguien tiene que llevar el balón y si no hay alguien que lleve el balón, no se pueda notar y si no se anota no se gana. Ahora Dios enviará al Espíritu Santo y ángeles para que hagan el bloqueo, pero usted tiene que llevar el balón. Usted tiene que llevar el balón. Gracias a Dios que había ángeles que estaban haciendo grandes cosas por aquí.

Pero si un Pedro tenía que llevar el balón lo mismo que usted y oro a Dios que usted no deja caer el balón. Veamos lo que si un Pedro tiene que decir en hechos 10 versículo 34, Pedro llegó a la casa de Cornelio y esto es lo que sucedió. Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo, en verdad comprendo que Dios no hace aseptión de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. A Pedro se le abrieron los ojos, él descubrió que esta cosa llamada Christianismo no era solamente religión judía ni religión gentil ni religión bautista ni del norte o del sur. Es mi amigo, la religión antigua, la religión nueva, la religión de siempre, hay una sola fe y es buena para todos. Es ancha, ancha en su disponibilidad. Quiero decirle, amigo, quién quiera que usted sea, donde quiera que esté escuchándome. Dios le ama. No hay

aseptión de personas con Dios. Dios no está diciendo en relación con el cielo. Una dola trela. Claro, está este se queda y este se va. No. Dios quiere que todos se salven. Yo creo eso. La Víbala dice no queriendo que ninguno peresca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Jesús ama a todos los niños del mundo, rojos amarillos, blancos, negros, del color que sea todo son preciosos a los ojos de Dios. Ahora, aunque es ancha en su disponibilidad, es muy angosta en su fuente. La fuente es el Señor Jesucristo. Miremos lo que dice el versículo 36. Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el Evangelio de la paz por medio de Jesucristo. No hay ninguno de otra forma. Y luego añade, este, o sea, el Señor Jesucristo es el Señor de todos. ¿Cree usted eso? Yo lo creo con todo mi corazón. Él es el Señor de todos.

Noté que Pedro no le dijo a Cornelio. Ahora, Cornelio, yo soy un creyente y tú no lo eres, pero sabes, Dios es un Dios amoroso. Y yo creo en el pluralismo y creo también en el inclusivismo. Cornelio, tú tienes tu religión y yo tengo la mía. No es maravilloso que todos iremos al cielo, sólo que por diferentes caminos. Bueno, eso no es maravilloso y tampoco es la verdad. Y en ningún otro hay salvación porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres en que podamos ser salvos. Jesús le dijo, yo soy el camino y la verdad y la vida, nadie viene al padre sino por mí. Usted me dirá, pastor, esa forma de pensar es estrecha, ¿cierto? Está en estrecha como Jesús mismo lo es. Yo soy el camino, la verdad y la vida. Si Jesús no es el

único camino, él no es ningún camino. Si Jesucristo no es el único camino, él asumentiró su infingidor, un fraude, un impostor. Y de cuántos otros caminos pudieran haber, él no es ninguno de ellos porque es un mentiroso y no es el Salvador de nadie. Mi amigo Jesús tiene cubierto el mercado de la salvación. Sabí usted eso. Él es el Señor de todos porque Dios no hace aseptión de personas. Quienquiera en cualquier lugar a cualquier hora puede ser salvado, pero si son salvados, los serán a través de Jesucristo. No hay ningún otro camino para hacer salvo. Esa fue la forma en que Pedro comenzó su testimonio a Cornelio. Le dijo, mira, sólo Jesús, sólo Jesús puede satisfacer tu hambre. Sólo Jesús es la respuesta de Dios para tu pecado. Son lo que Jesús puede dar el significado de la vida y de la muerte. Son lo que Jesús puede quitar el aguijón de tu pecado,

sólo Él puede quitar el dolor de la partida, sólo Él puede quitar el miedo de morir, sólo Él puede quitar la melancolía de la tumba, sólo Jesús puede darte una esperanza firma y segura. Amigo Dios no hace aseptión de personas. Pero Jesús es el Señor de todos. Luego le da tres líneas de persoción. Yo quiero ponerlas en su corazón y quiero que las use la próxima vez que tenga la oportunidad de compartir su fe. Usted la tendrá. Primero, debe tener la confianza personal de un ganador de almas. Para llegar a ser un ganador de almas, usted debe tener la certeza de lo que cree. Si usted no está seguro de su propia fe, usted no será un ganador de almas. Antes de nada, debe tener confianza personal. Veamos hechos 10-39. Pedro le dice a Cornelio. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en

Jerusalén. Aquí mataron colgándole en un madero. A este levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestace, no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo. Y testificásemos que él es el Dios que ha puesto por juez de vivos y muertos. El versículo clave es el 39. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo. Ahora, escúcheme. No hay forma razonable en esta tierra de disputar el testimonio de estos primeros apóstoles. Piense acerca de estos testigos, estos 11, dieron un testimonio unificado de lo que ellos habían visto y oído y dijeron, nosotros somos testigos. Ellos fueron un grupo habigarrado, diverso, un muy diferente grupo de personas. Piense acerca de la categoría de cada uno

de ellos. Estaba el apóstol Juan. Podríamos decir que Juan era joven, muy observador y medio filósofo. Estaba Pedro, un pescador hablador. Encontramos, asimón, el celote. Quieren era un fanático político. Natanael y Tomás no eran personas fáciles de manejar. Eran más bien, escepticos. Y estaba Mateo, un hombre de negocios, duro, y un poco de sonesto en sus negocios antes de ser salvo. Y Andrés que era bondadozo y compasivo llamaba los niños, y Felipe quien tenía la tendencia de ser rudo y calculador. Y Santiago, que tenía una disposición para la franqueza y el sentido como un muy directo al grano. Y aquí están todos ellos, con un testimonio un anime acerca de Jesús. Sabía que en nuestras congregaciones tenemos gente extraña y diferente. A lo mejor usted se sienta

junto a una de ellas, o usted mismo puede ser una de ellas. Quiero decir, mire a su alrededor. Si no son ellos, es usted. Piense acerca de nuestras iglesias. La gente viene y dice que es lo que les mantiene juntos. ¿Cómo han logrado esta unidad? ¿De dónde viene este espíritu? ¿Cuál es el elemento que mantiene este iglesia unida? Se lo diré. No es ¿qué? Es ¿quién? ¿Cuál es su nombre? Jesús. Jesús. Somos tan diferentes y aunque parezca extraño, yo amo a todos ustedes. Y el Jesús que está en mí, ama al Jesús que está en usted y en ellos y el Jesús que está en ellos ama al Jesús que está en mí. Aquí están estos todos testigos, todos unánimes. ¿Qué he jurado hacen estos 11 mientras testifican por el Señor Jesucristo? Ellos estaban unánimes, realmente acerca de

tres cosas relacionadas con el Señor Jesucristo. Y usted puede ser diferente en muchas cosas y usted sabe que somos diferentes como iglesia. Es que verdaderamente somos diferentes. Hay personas a las que les gusta aplaudir cuando escuchan algo bueno. Otras dicen, eso no es espiritual. Otros gustan de los coritos y dicen, hombre, eso sí que está bueno. Otras personas dicen, me gustan los indos antiguos. ¿Quién está en lo correcto? ¿Quién está errado? Ninguno. He estado pensando que los jujeres cuando una persona está entrando a la iglesia, deberían preguntar con aplausos o sin aplausos y ubicarlas en las secciones respectivas. Mi amigo, si usted quiere aplaudir, aplauda, si no quiere aplaudir, no aplauda. No estamos aquí para juzgarnos mutuamente en esas cosas. Todas estas cosas son superficiales, verdad? No hacen

demasiado diferencia, pero déjeme decirle tres cosas que los apóstoles hicieron y en las cuales estuvieron unánimes. Primero, la vida abiertuosa de Jesús. Veamos el versículo 38. Esto es lo que Pedro comienza a decirle a corneño. ¿Cómo Dios unió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazareth y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo porque Dios estaba con él? Ellos dijeron, miren, nosotros le vimos haciendo bienes. Sus milagros ciertamente son verdaderos. Pedro dijo, correcto, él transformó el agua en vino. Yo tome un poco de ese vino. También creo que él caminó sobre las aguas y yo también lo hice. Devolvió a la vida la hija de Jairo y yo estuve allí. Viajes a Sanara los leprosos estuve en la montaña cuando fue transfigurado y

escuché una voz desde el cielo que dijo, este es mi hijo amado. Y Pedro terminó diciendo, todos fuimos testigos de su majestad. Jesús fue absolutamente único en su vida abiertuosa, él anduvo haciendo bien. Pero ellos dijeron algo más acerca de Jesús. Segundo, ellos hablaron de su muerte bicaria. No sólo de su vida abiertuosa, sino también de su muerte bicaria. Leamos el versículo 39 y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén. A quien mataron colgándole en un madero. Pedro dice, vís su vida, anduvo haciendo el bien y vís su muerte, yo lo vi morir. Yo lo vi cuando entregó su espíritu. Yo lo vi cuando pusieron en la tumba. Mi amigo, él numurió por sus propios pecados porque él fue quien anduvo haciendo

el bien. Su muerte es un hecho histórico bien establecido. Pero ellos fueron testigos de una tercera cosa. No sólo de una vida abiertuosa, no sólo de su muerte bicaria muriendo por estos pecados, porque él anduvo haciendo el bien, sino que, en tercer lugar, ellos fueron testigos de su victoriosa re-surección. Leamos el versículo 40. A este levantó Dios al tercer día e hizo que se manifestase no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. Usted puede decir, pero Pedro sufría de alucinaciones. Y Pedro responderá, mi amigo, tú no comes y bebes con una alucinación, pero usted insiste, pero podrías haber estado en un trance. Y Pedro dice, mira, quinientas personas

a un mismo tiempo lo vieron, piensas que quinientas personas pueden estar en un trance todas juntas. No fue un fantasma, nosotros lo tocamos, lo palpamos, caminamos con él, comimos y bebimos con él. Esto no es una mentira. Por supuesto, Pedro no está mintiendo. ¿Por qué? Porque Pedro estaba listo a morir por su fe, como así sucedió. Escúcheme, amigo, usted es una persona razonable. La gente muchas veces puede vivir por una mentira, pero nadie voluntariamente y a sabiendas muere por una mentira si sabe que es una mentira. Estos apóstoles estaban totalmente convencidos, por eso Pedro dice, él es el que Dios ha puesto por juez de vivos y muertos. Verá, usted no puede ir a la corte si el juez está muerto. Tampoco puede ir a la corte si el defendido está muerto. Pero el Dios que levantó al Señor Jesucristo levantará los muertos y ellos serán juzgados por él, el Señor

Jesucristo, porque él es el juez de los vivos y muertos. Pedro dijo, nosotros lo vimos, vimos su vida virtuosa, vimos su muerte bicaria, vimos su resurrección victoriosa y esto es lo que queremos compartir con ustedes. Ahora este es el punto. Pedro estaba totalmente convencido. Pregunto, está usted totalmente convencido. Verá, no sólo somos sus testigos, debemos ser parte de la evidencia y un creyente con un testimonio resplandeciente nunca estará a merced de un pagano con un argumento. Es usted un creyente con un testimonio personal? O sólo es un pagano con un argumento pseudo religioso. Si no tiene la seguridad de que si muriera este momento seguiría al cielo, ¿por qué no tiene esa seguridad ahora mismo? Dios le ama y está esperando por usted. Le invito a que con

arrepentimiento y sin seridad, hore de la siguiente manera. Querido Dios, quiero ser en verdad un genuino testigo de tu amor y tu gracia. Vengo a pedir perdón por mis pecados en los méritos del sacrificio de tu hijo en la cruz del calvario. Señor Jesús, te agradezco por lo que hiciste por mí, al dar tu preciosa vida y derramar tu sangre para pagar la culpa de mis pecados. Este mismo momento te recibo como mi Salvador y mi Señor y te invito a que adite se mi vida y me hagas un testigo fiel de tu gracia y de tu amor. Lo pido en tu santo nombre. Amén, amigo, amiga, si usted hizo esta decisión por Cristo, por favor, describanos. Queremos conocerle un poco más personalmente y así tendremos el privilegio de comenzar a orar por usted. Qué Dios le bendiga.

Amigo, amiga, por favor, escribanos a en la morque vale, peobox, 38400, Memphis, Tennessee, 3818, 83 Estados Unidos. Ahora bien, permitan os indicar que seis dólares es el costo del mensaje completo de hoy en CD. Al llamarnos gratuitamente dentro de los Estados Unidos al 1-800-647-9400, menciona la enseñanza, cómo compartir su fe. En el 1-800-647-9400 se le atenderá en español. Orremita su cheque o Money Order en dólares solicitando cómo compartir su fe a en la morque vale, peobox, 38400, Memphis, Tennessee, 3818, 83 Estados Unidos.

Cómo compartir su fe es parte de la serie del pastor Adrián Royer's titulada cómo vivir sobre naturalmente, volumen 2. Allará toda nuestra información, la enseñanza, cómo compartir su fe, y la serie cómo vivir sobre naturalmente volumen 2 en el amor que vale punto o E.G. El amor que vale es un ministerio sin fines de lucro que se mantiene al aire por el apoyo generoso de nuestros oyentes. Si el mensaje de hoy le fue de bendición, ahora vamos para que usted considera ayudarnos con una porte económico este mes. Hoy pregúntele a Dios cómo usted podría contribuir para contener proclamando a su comunidad, que Jesucristo es el amor que vale. Dentro de los Estados Unidos puede hacer su donativo al llamarnos al 1-800-647-9400 o a través de nuestra página, el amorquevale.org. En agradecimiento por su aporte solicite el edificante folleto del

doctor Adrián Royer's titulado cómo descubrir su don espiritual. No se pierda nuestro siguiente programa para aprender más de la palabra de Dios acerca de su nago table amor, el amorquevale. Adregueciéndole su compañía hasta la próxima. Todo lo derecho de autor son propiedad intelectual del ministerio el amorquevale o Love Worth Finding Ministries, prohibida su traducción, transcripción, transmisión, duplicación, distribución y venta sin autorización escrita.

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