La gran pionera Josefina Castellví, experta en microorganismos que sobreviven en ambientes extremos se enamoró del potencial de la Antártida, el continente blanco y promovió y lideró la instalación y posterior dirección de la primera base antártica española, la Juan Carlos I, en la Isla Livingston. Recientemente ha fallecido dejando un gran legado científico.