El paso plano es el movimiento más básico y seguro para desplazarte en el ring sin perder el equilibrio. Consiste en deslizar los pies por el suelo, moviendo siempre primero el pie que está más cerca de la dirección a la que quieres ir y luego el otro para recuperar tu postura original. Al no saltar ni despegar los pies del piso, te mantienes siempre firme y listo para golpear o defenderte en cualquier momento. Es la herramienta principal para medir la distancia con tu rival de forma precisa y ahorrar energía durante todo el combate. Capitulo 174 Profesor Jorge Drouillas