“Nuestramérica”, un continente dueño de una inmensa biodiversidad, habitado por culturas vibrantes y pueblos solidarios, emerge de la pandemia como un territorio donde las desigualdades se han agudizado, empujando a una crisis social y humanitaria sin precedentes. A nivel político, la región continúa con los vaivenes de los últimos años, con avances y retrocesos, con la llegada de nuevos gobiernos progresistas –como Chile y Colombia a lo que se suma el reciente triunfo de Lula en Brasil– pero también con procesos desestabilizadores que ponen en riesgo la democracia y que tienen un alto costo en vidas humanas, como lo que está viviendo Perú en la actualidad. Todo lo cual obliga a más cooperación , solidaridad y hermandad entre nuestros pueblos.