Paloma Valencia se precia tanto de ser uribista que durante su campaña se hace llamar “la de Uribe” o “la hija de Uribe”. Heredó del expresidente millones de votos y un partido hecho a su imagen y semejanza. Pero también heredó los cuestionamientos de ser la candidata de un expresidente en cuyos gobiernos se persiguió a la oposición y ocurrieron más de 6 mil ejecuciones extrajudiciales. Además, a
Uribe (y por ende, a su partido) le ha rondado durante la mayoría de su vida política la sombra de sus supuestos nexos con el paramilitarismo. La candidata no niega a su papá político, así como su responsabilidad política en crímenes cometidos durante esos gobiernos. En el episodio de hoy hablamos de lo que calla, evade y no cuestiona la aspirante.
Chequeo de datos: Edison Henao, periodista de La Silla Vacía.
Producción: Fernando Cruz y Angy Usme, periodistas de La Silla Vacía.
Fotos: La Silla Vacía.
Para saber más del tema puede revisar:Paloma ante las sombras de Uribe: algo de reconocimiento, mucha negación. La nota a la que se refiere Tatiana al final es esta:
Para evitar choque con Petro, Cepeda no renuncia a constituyente en acuerdo con el Verde.Más de la Silla Pódcast:Un espacio de cuña en Huevos Revueltos puede ser suyo, excepto para contenido político y electoral.
Si tiene interés, escriba a
[email protected]Más de La Silla Vacía:Elija ser SúperAmigo.
Puede ser parte de nuestra comunidad acá.En el Detectbot de La Silla Vacía puede chequear cadenas falsas.
Escriba un chat acá.Siga el canal de La Silla Vacía🪑-
El Desatrase en WhatsApp.Contamos cómo funciona la política y el poder en Colombia.
Somos un medio digital, independiente y sin muros, fundado en 2009.
Para más información, ingrese aquí.Síganos y active la campanita.Síganos en nuestras redes sociales:InstagramFacebookXTikTok