Jimena Reyes, directora para las Américas de la Federación Internacional por los Derechos Humanos, explica en esta entrevista cómo se construyó el proceso que llevó al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU a pedir que el caso México sea remitido a la Asamblea General. La FIDH impulsó la solicitud formal tras años de trabajo con colectivos, organizaciones y análisis regionales en estados como Coahuila, Veracruz y Nayarit, donde documentó patrones graves de violencia y desaparición.