La narrativa se centra en Tal, un inmigrante ruso-judío en Israel que navega por su identidad bicultural a través de vívidos recuerdos y encuentros actuales. Una parte sustancial relata los flashbacks de su infancia como 'Tolik,' detallando la traumática huida de la rodina a través de largos viajes en tren, y la confrontación con secretos familiares y el misterioso encarcelamiento de su tío Niuma. El narrador adulto reflexiona con ironía sobre la mezcla de culturas rusa y hebrea, participando en un esfuerzo de propaganda que contrasta con su propio escepticismo sobre la vida en el nuevo Estado. El texto compara la propaganda soviética de igualdad con la humillación de la etiqueta "YEVRÉI" en su pasaporte, sugiriendo un intercambio de opresiones y conflictos culturales en ambos países. Finalmente, las memorias de Tolik se entrelazan con la realidad actual, como se ejemplifica en un encuentro con un anciano que busca a su hermano perdido, consolidando temas de separación familiar y la persistente influencia de la cultura rusa.