Las fuentes presentan una serie de capítulos, aparentemente de una novela, que narran las experiencias y el mundo de un marqués andaluz, heredero de un vasto patrimonio y de un linaje singular, los Sotoancho. La narrativa se centra en la vida diaria del protagonista en La Jaralera, su finca, y su compleja relación con su madre dominante y excéntrica. A través de anécdotas, el texto explora la decadencia de la aristocracia, las tradiciones familiares y las peculiaridades del carácter andaluz, todo ello con un tono irónico y nostálgico que revela la perspectiva del narrador sobre su particular existencia. Se abordan temas como la caza, las costumbres sociales, los matrimonios concertados y las interacciones con el personal de la casa, pintando un retrato vívido de un estilo de vida en extinción.