Las fuentes se centran en la confusa perspectiva de la Dra. Jennifer White, una cirujana ortopédica jubilada que padece Alzheimer y es la principal sospechosa del asesinato de su amiga y vecina, Amanda. La narrativa explora la fragmentada memoria de Jennifer mientras intenta reconstruir eventos, revelando detalles sobre sus relaciones familiares, especialmente con sus hijos Fiona y Mark, y su cuidadora, Magdalena. La historia profundiza en la naturaleza de la memoria, el envejecimiento y la percepción de la realidad, mientras Jennifer lucha por discernir la verdad detrás del crimen y si su propia mente la está ayudando a ocultarla o a revelarla. Se examinan también las complejas dinámicas entre las mujeres y los impactos del Alzheimer en la identidad y las interacciones personales.