Trabajar más no te hace mejor abogado.
A veces, te hace peor.
En este vídeo desmontamos uno de los grandes mitos de la abogacía: que el valor profesional se mide en horas, noches sin dormir y agendas imposibles.
Hablamos de:
– por qué el agotamiento se ha convertido en un falso símbolo de profesionalidad
– cómo trabajar más empeora el criterio y la calidad jurídica
– el coste real de vivir siempre en modo urgencia
– qué diferencia a un abogado cansado de un abogado que decide bien
Este no es un vídeo sobre productividad.
Es una reflexión honesta sobre cómo ejercer la abogacía sin sacrificar la salud, la vida personal ni el criterio profesional.
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