El plan presupuestario para 2019 que han acordado el Gobierno de Pedro Sánchez y Podemos incluye, como mínimo, tres grandes mentiras. Y es que, en realidad, ni hay Presupuestos -ni se esperan a corto plazo-, ni acaba con la manida austeridad ni, mucho menos, las anunciadas subidas de impuestos serán sufragadas por los “ricos”. Y lo peor de todo es que, en caso de aprobarse, esta nueva senda fiscal pone en riesgo el crecimiento y creación de empleo. La factura de esta irresponsabilidad la pagaremos todos, en mayor o menor medida.