El texto explora el relato de terror de Algernon Blackwood, "El Wendigo", que sigue a un grupo de cazadores en los bosques del norte de Canadá. La narrativa se centra en la misteriosa desaparición y eventual regreso de uno de los guías, Défago, quien parece haber sido afectado por el mítico Wendigo. Este espíritu, propio de la mitología algonquina, se describe como una personificación de la fascinación y el miedo que la naturaleza salvaje inspira en los humanos, así como un símbolo de la transformación bestial de un ser humano. A lo largo del relato, se presentan los acontecimientos desde la perspectiva de Simpson, un joven teólogo, quien inicialmente lucha por racionalizar lo inexplicable. La historia culmina con el regreso de Défago en un estado irreconocible, físico y mentalmente alterado, confirmando las supersticiones y el terror de sus compañeros. Se incluyen también notas biográficas sobre el autor, destacando su experiencia en Norteamérica y su enfoque en el asombro más que en el horror en sus obras.