Los extractos de "Los tres tratados de las buenas maneras" de Alfonso Ussía presentan una crítica humorística y aguda de la vulgaridad, cursilería, y las malas costumbres observadas en la sociedad española. A través de anécdotas satíricas y ejemplos cotidianos, el autor subraya la importancia de la cortesía y la elegancia en el comportamiento y el lenguaje. Se censuran modismos y hábitos pretenciosos o poco refinados, así como el abuso de anglicismos y galicismos, y se defiende una sencillez y naturalidad que se consideran fundamentales para el buen gusto. Ussía expone una visión purista y, a menudo, irónica de lo que él considera la verdadera distinción, en contraste con las afectaciones de la "alta sociedad" y la clase media. En esencia, la obra es un manual mordaz sobre lo que no se debe hacer para evitar ser calificado de "cursi" u "hortera".