Los extractos de "Sexo para uno" de Betty Dodson ofrecen una firme defensa de la masturbación como una actividad sexual fundamental, segura y liberadora, argumentando que es la primera actividad sexual natural y un pilar para la liberación sexual, especialmente para las mujeres. La autora narra su propia evolución y activismo, incluyendo la fundación de una "escuela de masturbación" y la creación de arte erótico para desafiar los tabúes y la culpa social y religiosa. Además de promover el amor en solitario, Dodson relata experiencias con grupos de terapia sexual para hombres y mujeres, destacando la importancia de la autoexploración genital para mejorar la salud sexual y las relaciones de pareja. Finalmente, la autora compara la masturbación con la meditación y aborda el tema de las adicciones, contrastando el placer auténtico con la huida a través de sustancias.