Esta narrativa de Bruno Nievas explora la difusa frontera entre la realidad y la ficción a través de la vida de Richard Anderson, un autor de novelas de espionaje. El protagonista utiliza una tecnología avanzada para registrar sus sueños y convertirlos en libros de éxito, pero su mundo se desmorona cuando su personaje principal, Michael Bailey, cobra vida y comienza a asesinar a su entorno cercano. A lo largo del texto, se revela una compleja lucha psicológica donde Anderson cuestiona su propia cordura, enfrentándose a la posibilidad de ser él mismo el ejecutor de los crímenes. El relato utiliza elementos de neurofisiología y traumas del pasado para construir un thriller psicológico que culmina en un bucle existencial sobre quién sueña a quién. Finalmente, la obra reflexiona sobre cómo los recuerdos y las alucinaciones pueden moldear nuestra percepción de la existencia de manera irreversible.